Ya abrió el nuevo Museo Leonora Carrington en Xilitla
Publicado el: 24/01/19

El corazón de la Huasteca Potosina, en especial el pueblo de Xilitla, es sinónimo de surrealismo, pues por sus calles pasaron algunos de los iconos de este movimiento artístico: Edward James y Leonora Carrington. Dentro del bosque que rodea este sitio se erigen las místicas estructuras de Edward James, y por fin se inauguró el Museo Leonora Carrington en Xilitla.


Museo Leonora Carrington en Xilitla

Este museo, y el que se ubica en la ciudad de San Luis Potosí, son los únicos en el mundo dedicados a la vida de la artista. En cuanto al contenido, en este espacio se pueden apreciar 63 esculturas, algunas de ellas a gran escala. Asimismo, el museo cuenta con una sección donde se muestran 25 máscaras pequeñas de bronce. Por último, las esculturas se acompañan de obras como dos tapices de lana, fotografías, grabados, dibujos y herramientas de trabajo. Este recinto existe gracias a Pablo Weisz, artista plástico e hijo de la artista, pues fue él quien prestó las piezas al museo.

Desde el exterior, lo primero que llama a la vista es la enorme firma de la escultora: una instalación de metal sobre los muros de concreto del museo. Pero visualmente, hay mucho más que ver. Arriba de los dos pisos del edificio se encuentra una cafetería-terraza con una vista sin igual de la Huasteca. Aquí se ofrecen snacks para disfrutar mientras se respira el aire fresco de la naturaleza.

Museo Leonora Carrington en Xilitla

La construcción de este espacio supone el fortalecimiento del pueblo mágico de Xilitla como lugar surrealista. El Museo Leonora Carrington se ubica en el centro, a pocos minutos de Las Pozas (jardín surrealista de Edward James) y de la Plaza de Armas del pueblo. Las instalaciones abrieron sus puertas al público el pasado 19 de octubre.

Sobre Leonora Carrington

La artista surrealista Leonora Carrington nació en Lancaster, Reino Unido, en 1917. Desde pequeña se inclinó por las artes y la creatividad, lo que la llevó a estudiar arte en Londres. Tras conocer a Max Ernst, icono del dadaísmo y surrealismo en Europa, Leonora incursionó en esta corriente artística. Más tarde, ante la Segunda Guerra Mundial y recurrentes exilios en Francia, España y Portugal, emigró a México, donde vivió y siguió creando esculturas hasta su muerte en 2011.

Museo Leonora Carrington en Xilitla

FOTOS DEL CRÁNEO, COMPUESTO DE MUJERES DESNUDAS.
Publicado el: 22/01/19

Voluptas Mors, de Dalí.


La genialidad extravagante y por momentos escabrosa de Dalí se hizo patente en In Voluptas Mors, una escultura viviente en la que el genio surrealista hizo una coniunctio oppositorum, uniendo la muerte con la vida. La pieza (titulada literalmente Muerte voluptuosa), fue creada con siete modelos femeninas que fueron expertamente guiadas para alcanzar en conjunto la silueta de un cráneo; la cabeza de un muerto, en la que sin embargo, se aprecia un delicado placer. Líneas frías y blancas horadadas por la negra oscuridad de los orificios de la cara y a un lado Dalí, el hechicero y dandi, el mago de la muerte.

Dalí trabajó con el fotógrafo Philippe Halsman para crear estas imágenes de un tableau vivant, una "pintura viviente". Para llegar a la definición del cráneo se necesitaron unas 3 horas de arreglo posicional siguiendo un dibujo de Dalí. No obstante, lo fascinante de esto es que parece ser una nueva versión de una visión previa. Según el escultor catalán Xavier Corberó, en su juventud Dalí frecuentó mucho los burdeles y aprendió mucho de su convivencia con prostitutas y matronas, compartiendo jovialmente con ellas. En una ocasión, Dalí tuvo un sueño enigmático de una forma geométrica; en su locuacidad, para poder asir esta figura, la dibujó, pero haciendo una torre humana de prostitutas con las que trazó el enigmático símbolo.









FOTOS DEL CRÁNEO, COMPUESTO DE MUJERES DESNUDAS.
Publicado el: 22/01/19

Voluptas Mors, de Dalí.


La genialidad extravagante y por momentos escabrosa de Dalí se hizo patente en In Voluptas Mors, una escultura viviente en la que el genio surrealista hizo una coniunctio oppositorum, uniendo la muerte con la vida. La pieza (titulada literalmente Muerte voluptuosa), fue creada con siete modelos femeninas que fueron expertamente guiadas para alcanzar en conjunto la silueta de un cráneo; la cabeza de un muerto, en la que sin embargo, se aprecia un delicado placer. Líneas frías y blancas horadadas por la negra oscuridad de los orificios de la cara y a un lado Dalí, el hechicero y dandi, el mago de la muerte.

Dalí trabajó con el fotógrafo Philippe Halsman para crear estas imágenes de un tableau vivant, una "pintura viviente". Para llegar a la definición del cráneo se necesitaron unas 3 horas de arreglo posicional siguiendo un dibujo de Dalí. No obstante, lo fascinante de esto es que parece ser una nueva versión de una visión previa. Según el escultor catalán Xavier Corberó, en su juventud Dalí frecuentó mucho los burdeles y aprendió mucho de su convivencia con prostitutas y matronas, compartiendo jovialmente con ellas. En una ocasión, Dalí tuvo un sueño enigmático de una forma geométrica; en su locuacidad, para poder asir esta figura, la dibujó, pero haciendo una torre humana de prostitutas con las que trazó el enigmático símbolo.